lunes, 24 de enero de 2022

LA COLONIA AGRÍCOLA DE KASSERINE EN TÚNEZ -1939

En Kasserine. A la izquierda, Baldomero MADRID LÓPEZ, comandante médico, jefe de Sanidad de la flota; Tercero, con pantalón negro, Salvador RUIZ, el administrador en Kasserine; 5º, detrás de un refugiado en cuclillas, con mono, uno de los hermanos Gontán, guardia de asalto y agricultor en Kasserine; 2º por la derecha, en primera fila, de blanco, Manuel CAÑABATE (Archivo Victoria Fernández Díaz)



     Con los marinos y civiles que quedaron en el campo de concentración de Meheri-Zebbeus en abril de 1939, las autoridades francesas vieron la oportunidad de crear una granja agrícola cerca de la ciudad de Kasserine, utilizándolos como mano obra prácticamente gratuita. El proyecto fue presentado como una manera de establecerse en Túnez, de colaborar en la construcción de una ciudad de españoles donde podrían vivir con sus familias. 

            Todo estaba por hacer así es que los españoles trabajaron en la roturación de la tierra, la puesta en marcha de la huerta y también como albañiles, fontaneros y todo tipo de trabajos paralelos y vinculados a la granja. Con el tiempo se montó un taller mecánico, una granja con animales, construcciones para guardar las reservas de gasoil, los abonos y una empresa para la construcción de los tubos de cementos necesario para los canales de irrigación. Pero todo eso se fue organizando a lo largo del tiempo.

            El día 1 de mayo de 1939, con frío y viento, marchó a Kasserine una comisión de prospección compuesta por el teniente coronel de Artillería Norberto MORELL SALINAS, jefe del campo de Meheri-Zebbeus, el comandante médico Baldomero MADRID LÓPEZ, el capitán de fragata David GASCA AZNAR y el auxiliar de oficinas, Miguel MIRA CARBONELL (1). En días sucesivos marcharon voluntariamente otros 50 marinos entre los cuales iban el suboficial naval José TEMBRÁS LÓPEZ, el marinero Manuel MARTÍNEZ FERNÁNDEZ, los suboficiales de Artillería Alfredo MARTÍ VALLÈS, Félix AGÜERA PAREDES y Pedro GARCÍA GARCÍA, el teniente de navío Roberto OLIVES HUGUET, el capitán de corbeta de la Reserva Naval Enrique PERERA PÉREZ y teniente de navío de la Reserva Naval Antonio FERNÁNDEZ SANTOS. El día 6 ya empezaron a desbrozar el terreno. Ninguno de los que hemos nombrado, por poner un ejemplo, había cogido un azadón en su vida.

    El 11 de mayo fueron enviados 20 "albañiles".

Lista de 20 albañiles que llegaron a Kasserine el 11 de mayo 1939 (Centre Diplomatique des Archives de Nantes, 2MI-565, folio 51).



    Entre ellos había 5 suboficiales que, habiendo entrado en la Marina a los 16 años, difícilmente podían ser albañiles pero que sin duda querían salir del campo de concentración de Meheri-Zebbeus (Lista biográfica en próxima entrada).

    No se les pagaba por su trabajo, el Estado francés proporcionaba comida y alojamiento (en 13 tiendas militares con paja para dormir hasta marzo de 1940). Los españoles quedaron bajo el mando del capitán Delpech y la vigilancia de un brigada, seis gendarmes, la brigada de gendarmería local, formada por un oficial y dos gendarmes, así como un destacamento de spahis (soldados autóctonos) de 10 hombres y un pelotón de la guardia republicana móvil destinado a Kasserine. Al poco tiempo se instaló allí el Controlador General (delegado civil) Jean Desparmet. 

Podemos hacernos una idea del paraje con el que se encontraron los primeros marinos que llegaron voluntarios en mayo de 1939 a partir de una foto panorámica que conservaba Jean Desparmet y aportada por Domingo Aledo Ros, hijo del fogonero Domingo Aledo Hidalgo. En esa zona se conservaban -y sigue existiendo- vestigios romanos como son el arco de la antigua ciudad de Cillium y el mausoleo de Titus Flavium Cillitanus que nos sirven de puntos de referencia (nº1 y nº3).


A la izquierda, detrás de una colinita, vemos el arco de Cillium (1). En un terreno aplanado delante la colina de delante, se construyeron las casas de los españoles que trabajaban en la granja (2). En la llanura, a la derecha, el Mausoleo de Titus Flavium Cillitanus (3) y junto a los árboles, a la derecha, se construiría la granja y casa del controlador civil (4). (Foto de Jean Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros).


    Los refugiados fueron levantando poco a poco diversos edificios como la granja donde estaban todas las dependencias necesarias para el mantenimiento de la colonia agrícola, así como la casa del Controlador Jean Desparmet. 




Construcción de la granja por los españoles (Foto Jean Desparmet, aportada por Domingo Aledo Ros)

    Las viviendas para los españoles fueron construidas por ellos mismos y terminadas en torno a 1940. Eran llamadas “ghorfas”, construcciones colectivas con techos redondos. Los albañiles estaban encuadrados en una empresa de construcción, llamada ACACHA. 

Las “ghorfas”, viviendas para los refugiados españoles, hacia 1940 (Foto Jean Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros)


    El mando español del campamento recayó sobre Enrique PERERA PÉREZ, capitán de corbeta de la Reserva Naval y alférez de navío de la Escuela Naval Popular que, además, hablaba francés con fluidez. Había sido segundo comandante del Jorge Juan y el 6 de marzo de 1938, durante el combate de Cabo Palos se encontraba a bordo del Libertad. En la década de los 50 marchó a Brasil y en 1960 fue cónsul honorario de la República en Sao Paolo.

Enrique Perera Pérez en Kasserine (Foto de Jean Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros)


El secretario, tesorero y factótum de la finca de Kasserine fue Salvador RUIZ ROS. Nacido en Cartagena en 1901, en 1936 era auxiliar primero de Torpedos en el Lepanto y formó parte del Comité del buque cuando fue tomado para la República. Fue comisario político en el Almirante Miranda en mayo de 1937 y se convirtió en teniente de navío de la primera promoción de la Escuela Naval Popular. Se quedó a vivir en Kasserine hasta, al menos, 1954. Más tarde marchó a Perpiñán, en Francia, donde falleció.

Salvador Ruiz Ros, en Kasserine (Foto de Jean Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros). 

El capitán de corbeta David GASCA AZNAR, comandante del Almirante Miranda, ingeniero hidrográfico al integrarse a la expedición Iglesias al Amazonas (que frustró la guerra), se convirtió en Kasserine en ingeniero agrimensor. Más tarde trabajó como ingeniero topógrafo en las minas de Cap Bon. En 1954 vivía en Djalta y, con la independencia de Túnez, marchó a Francia donde falleció en 1985.

David Gasca Azanar (foto de Jean Desparmet)


Hay que precisar que los resultados de la granja agrícola fueron buenos ya que, entre agosto y septiembre 1939, los refugiados de Kasserine pudieron cosechar unas sesenta toneladas de verduras.


Terreno roturado y árboles plantados (Archivo familiar Ramón Casas)


A los pocos meses, pudieron tener un tractor que fue fundamental para las tareas agrícolas.

Con el tractor en 1940. A la derecha, el suboficial Félix Agüera Paredes (Archivo familia Félix Agüera Martínez)

El tractor con sus ayudantes en la llanura de Kasserine (Archivos Jean Desparmet, aportado por Domingo Aledo Ros)

    El controlador Jean Desparmet llamaba a los españoles “Hidalgos con sombrero de paja”. Ellos, no sin cierto humor amargo, que no percibía su jefe, se llamaban “los reyes de la patata”. (3).

            Se formó un pequeño núcleo de unas 25 personas que fueron los que hicieron funcionar la granja hasta al menos 1946 y que Desparmet llamaba “mis españoles”.  Además de los ya nombrados, Rafael PASTOR FONT, auxiliar radiotelegrafista, se convirtió en responsable del almacén.

A la izquierda, Rafael Pastor, en 1946, con otros trabajadores en el patio del almacén general de la granja (Archivos Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros).


    Desparmet habla también de un tal VIZOSO (puede ser Jesús Vizoso Rico, marinero fogonero en el Libertad o Santiago Vizoso Rico, fogonero preferente en el Jaime I), gallego, que era soldador en la granja. Al fallecer fue sustituido por un tal SOMOZA (que puede ser José SOMOZA ROMERO, marinero armero en el Libertad). También formaba parte de la granja agrícola, Enrique COUCE RODRÍGUEZ, suboficial de artillería en el Méndez Núñez, que se convirtió en carpintero y los hermanos GONTÁN ROMERO, guardias de asalto, que llegaron en el Cervantes, y se integraron en la granja como agricultores. Otros son nombrados, pero son difíciles de identificar como Cándido, el responsable de la cantina, Perico, responsable de los cerdos, SOTO y Juan, los tractoristas, y otro SOTO, que era agricultor, CAÑABATE (o cañavate), fogonero en el Miranda, EMBEITA, vasco y CASTRO.

            La situación para este “núcleo” fue probablemente satisfactoria, aunque pasaran de vivir en un barco de guerra a arar la tierra, pero no todo era idílico.  En junio, el descontento entre los españoles por las condiciones de trabajo, sin sueldo y lejos de ser tratados como "hombres libres", tal y como les habían prometido, fue aumentando. Hubo fugas para buscarse la vida, expulsiones a Meheri-Zebbeus por indisciplina y castigos.

 

Lista de refugiados que fueron devueltos a Meheri-Zebbeus el día 2 de junio 1939 (CADN 2MI-565, folio 72) 

Mientras unos eran expulsados, otros llegaban para trabajar de albañiles o agricultores. 

Lista con 16 refugiados expulsado de Kasserine el día 2 de junio y 8 que llegaron a Kasserine el 8 junio de 1939 (CADN 2MI-565, folio 89)

 Como consecuencia de estos castigos, un buen número de marinos fueron mandados al campo de castigo de Gabbès, y de ahí a Argelia y a sus terribles campos de trabajo o castigo.

          Hubo un momento, en junio, en que nadie quería ir a Kasserine desde Meheri-Zebbeus. Para paliar la situación, a mediados de julio se les concedió 17 francos semanales, suma considerada ridícula por la Unión Departamental de los Sindicatos cuando se enteró. Sobre esta cantidad se les retenía la comida, una parte para ingresarla en la Caja de Ahorros y otra parte para constituir un fondo común para la colonia, cosa que no palió el descontento. 

    Hay que saber que la JARE (el organismo de Ayuda a los refugiados de Prieto), desde México, acordó entregar al protectorado de Túnez 10.000 francos franceses para el socorro y reasentamiento de los refugiados (3), con lo cual se explica aún menos a tacañería y miseria con la que fueron tratados estos refugiados.

            En septiembre de 1939, Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania e Italia y esto tendrá repercusiones importantes para los españoles en Túnez. La granja siguió funcionando más o menos autónomamente hasta 1946, pero Kasserine también se convirtió en un reservorio de mano de obra en el momento en que Francia empezó a movilizar a sus soldados y a prepararse para la guerra. 


Victoria Fernández Díaz


NOTAS: 

(1) Del diario de Pedreiro.

(2) Desparmet, Jean, 2013, Mémoires. Kasserine: Tunisie 1937-1947. Sète: Des Auteurs des Livres, p. 98, 155 y 1957.

(3) Herrerin López, 2007, El dinero del exilio Indalecio Prieto y las pugnas de posguerra (1939-1947), Madrid: Siglo XXI.






viernes, 31 de diciembre de 2021

DOMINGO ALEDO HIDALGO Y KASSERINE

 


Domingo Aledo Hidalgo en 1932 (archivo Aledo Ros)



    Domingo ALEDO HIDALGO nació en Cartagena, el 1 de diciembre de 1912, fue a la escuela hasta los 15 años y entró en Marina como marinero voluntario en 1931. Empezó como fogonero en el Jaime I, pasó al Méndez Núñez y tras diferentes destinos fue nombrado fogonero preferente en el Algibe nº2, tras dos reenganches.


Nombramiento de Domingo Aledo Hidalgo como fogonero preferente, firmado por D. Valentín Fuentes (Archivo familiar Aledo Ros)


Algunas fotos conservadas por la familia ilustran su época en la Armada.

Tres compañeros delante de su buque (Archivo familia Aledo Ros)


Domingo salió de España con la Flota, probablemente en el Cervantes. Su mujer, Consuelo, al quedarse sola tuvo que marchar de Cartagena, como les ocurrió a tantas compañeras o madres de exiliados, ya que le hicieron la vida imposible (1). Buscó amparo en casa de un hermano en Barcelona, donde trabajó en casas particulares y en alguna fábrica.  

Como todos los marinos y civiles que llegaron con la Flota a Túnez, Domingo fue recluido en el campo de concentración de Meheri Zebbeus. En octubre de 1939 se incorporó al campo de Kasserine, encuadrado, hasta 1942, en una Compañía de Trabajadores Españoles.

De esos primeros años en Kasserine hay una foto donde aparece Domingo Aledo con más compañeros entre los que quizás alguien podrá reconocer a algún familiar.


Domingo Aledo (n. º1) y el marinero Antonio Pont Cladera (n. º3).
¿Quiénes son los demás? 1940/1941 (Archivo familiar Aledo Ros).


Después de la liberación de Túnez por los aliados, Domingo Aledo, ya libre, siguió en Kasserine trabajando como fontanero en el Servicio Hidráulico de la Compañía de los Trabajos Públicos, hasta enero de 1950. En este tipo de compañía encontraron empleo muchos refugiados ya que, al construir fundamentalmente carreteras, puentes, canales, presas, trabajos de electrificación o de riego empleaban un amplio espectro de oficios como albañiles, carpinteros, electricistas, fontaneros, canteros, excavadores, etc. No es que trajeran esas habilidades de España, pero las aprendieron y fueron apreciados como buenos especialistas. En Kasserine le llamaban la Ousina.


Con el n. º 1 y el cuadradito rojo, Domingo Aledo Hidalgo, el n.º2 es el ingeniero francés. Siete compañeros más, marinos o civiles necesitan ser reconocidos. (Archivo Domingo Aledo Ros).


En 1948, su mujer, Consuelo, pudo reunirse con él en Túnez. Al año siguiente, Domingo solicitó la nacionalidad francesa ya que entendió que era la única manera de salir adelante en mejores condiciones. Tras no pocas dudas por parte de las autoridades francesas porque Consuelo no hablaba francés y no tenían hijos (acababa de llegar y no se le podía pedir más), las autoridades le concedieron la naturalización.


                               Domingo Aledo en 1947/1948 en Túnez. (Archivo familiar Aledo Ros)



A partir de 1950 Domingo estuvo trabajando en la Compañía de Fosfatos y Ferrocarriles de Gafsa, explotación minera de Metlaoui, como fontanero y como jefe de taller hasta 1961 viviendo en Moularès.

            Domingo Aledo Hidalgo fue repatriado a Francia con su mujer y sus cinco hijos el 18 de octubre de 1961, cuando los franceses abandonaron definitivamente Túnez, y fueron acogidos en un primer momento por la familia Carrión que también había vivido en Moularès. Entre exiliados siempre se ayudaron, creando una red de solidaridad que, indudablemente fue importante en un mundo hostil. Domingo trabajó en una fábrica de ladrillos hasta su jubilación y Consuelo en una empresa de fruta confitada y mermeladas. Con los años, pudieron volver a España, reencontrarse con la familia y pasar las vacaciones con sus hijos en su país de origen.

            Domingo Aledo Hidalgo   falleció en 1993, el cantón de Apt, en el departamento del Vaucluse, en la Provenza francesa.

            El hijo mayor de Domingo, Domingo Aledo Ros, nacido en Kasserine, habiendo contactado con la familia del delegado de Francia en Kasserine de la época, ha aportado una colección de fotografías que nos permitirán una aproximación extraordinaria a lo que se llamó globalmente Kasserine y que en realidad abarcó diferentes aspectos desde abril de 1939 hasta los últimos días de la presencia de los españoles en Túnez y que iremos viendo en capítulos posteriores.

 

(1) Ver algunos casos en la entrada del Blog “Exilio Marinos Republicanos”,   http://exiliomarinosrepublicanos.blogspot.com/2019/01/ellas.html



    

Victoria Fernández Díaz


miércoles, 27 de octubre de 2021

JUAN ALCARAZ SAURA, UN LARGO PERIPLO POR LOS PEORES CAMPOS DE TÚNEZ Y ARGELIA.

 

Juan Alcaraz Saura (archivo familiar Alcaraz)


Juan Alcaraz Saura nació en la pedanía de La Aparecida, en el Campo de Cartagena, el cinco de enero de 1921. Cuando empezó la guerra tenía 15 años, comenzó a asistir a los mítines de la CNT y en 1937 se afilió a este sindicato e incluso organizó un grupo de Juventudes Libertarias, el Grupo Acracia, que, con la ayuda del maestro de escuela, emprendió una campaña de alfabetización en el pueblo que tuvo gran éxito. 

En 1939, recién cumplidos los 18 años, fue llamado a filas en Marina. Era de la quinta del biberón, la última llamada antes de acabar la guerra. Como no tenían ropa para darle no se incorporó a su destino, aunque tenía que presentarse todos los días en el Arsenal.

La madrugada del 5 de marzo, al oír por Cartagena “Arriba España” y darse cuenta que la ciudad estaba tomada por la quinta columna, Juan se reunió con sus camaradas de la CNT en el local del Comité Comarcal, situado en una casa de Ciudad Jardín, y decidieron ir hasta Capitanía para evaluar la situación. Eran unos treinta militantes y cuando llegaron se corrió la voz de que la flota estaba saliendo del puerto. Sin permisos ni papeles, en desbandada, se fueron todos al puerto y embarcaron en el Cervantes que alcanzaron por medio de barquitas que los acercaron al buque insignia que estaba en medio del puerto. Desde arriba los marineros les tiraron escaleras de cuerdas y así salieron con rumbo desconocido (1).

En Túnez fue mandado, como todos, al campo de concentración de Meheri Zebbeus hasta que, en septiembre 1939, cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, “hicieron una selección entre todos nosotros, los buenos y los indeseables. A los buenos los fueron sacado del campo para trabajar en dependencias militares francesas y, los otros, los malos, nos llevaron a desierto de Gabès” (2). Estos indeseables eran los que militaban en algún partido político, los que habían destacado durante la guerra, aquellos que habían protestado por las condiciones de trabajo que les ofrecían o los que se fugaban de los campos. Fueron aproximadamente 300 hombres que, sin juicio, fueron condenados y mandados a un campo de castigo, encuadrados en un temido batallón disciplinario africano, donde hacían el servicio militar los condenados franceses por crímenes en la vida civil.

Una de las pocas fotos que hay de los campos de trabajo del desierto de Gabès (Archivos familia Alcaraz Saura)

Les mandaron construir una vía de ferrocarril en el desierto. El trabajo consistía fundamentalmente en picar piedra y montar plataformas con esas piedras para colocar las vías encima, en condiciones infrahumanas con el agua racionada y bajo la vigilancia constante de guardianes armados.

El 22 de junio de 1940, tras la derrota de Francia y la firma del armisticio con Alemania, cesaron las hostilidades militares. Poco después, los españoles fueron mandados en vagones para animales hasta la provincia de Constantina, en el norte de Argelia, a Khenchela, una zona boscosa donde sufrieron paludismo, mucho frío y hambre en invierno, ya que es una zona de nieves. “El trabajo consistía en cortar árboles, hacer caminos a través del bosque o carreteras con sus puentes hechos de piedras que teníamos que coger del monte y traer a cuesta. También hubo represión en este campo. Se hizo una huelga perdida de antemano, naturalmente, y se llevaron a varios de nosotros a la prisión del pueblo y de allí, ¿quién sabe dónde?” (3).

Sigue contando Juan: “De allí saltamos a las puertas de desierto, a un pueblo que tenía minas de carbón que se llamaba Kenadsa. Nos tuvimos que hacer nuestras barracas con adobes hechos con barro y paja para reservarnos del calor del día y del frío de la noche” (2). 

Uno de los vagones para ganado en el que fueron trasladados a Kenadsa.
Juan Alcaraz es el primero por la derecha, con camisa blanca. 


En Kenadsa, los pusieron a la entera disposición de las Sociedad Minera “Houillères de Kednasa” y fue motivo de otro enfrentamiento ya que se negaron a bajar a las minas. Finalmente lo hicieron algunos voluntarios cobrando un salario. Los demás trabajaron en otros puestos menos duros o arriesgados.  Juan trabajaba en el restaurante dedicado a los trabajadores y “los primeros céntimos que cobré fueron para comprar algo de ropa” (2).

Un día, un vigilante civil, que también los había, quiso que le limpiaran su habitación. Juan se negó, por dignidad. Fue castigado a una semana de tombeau, “una especie de agujero en la tierra en el que sólo se podía estar sentado y donde te daban de comer una vez al día, un trozo de pan seco y un poco de agua” (4).

 Como no les pareció suficiente a las autoridades francesas, fue mandado al campo de castigo oficial de los campos de trabajo, Hadjerat M’Guil, el llamado “campo de la muerte”, donde se ejercía la tortura de manera habitual y donde fueron asesinados cinco españoles, entre ellos tres marinos.

 

La vieja estación de tren de Hadjerat M'Guil (Archivo José Marí Cholví)

Juan Alcaraz estuvo “solo” tres meses, “sufríamos con dignidad las humillaciones” y recordaba haber llegado con las manos ensangrentadas del suplicio de subir el agua hasta el campamento, con las fuerzas al límite, llorando de rabia, bajo los golpes, bastonazos y estacazos de los escoltas. “Gracias a mi juventud y mis deseos de vivir y de volver a ver a mi familia, pude salir de aquel infierno. Jamás hubiera creído lo que pude ver allí”, nos dice Juan en sus memorias. 

Cuando lo sacaron de aquel campo y volvió a “su” 7ª Compañía, en Kenadsa, sus compañeros lo recibieron con los brazos abiertos y deseosos de saber lo que pasaba allí. No sólo estaban aislados del mundo, también entre sí.

Tras el desembarco de los aliados en el Norte de África y la paulatina liberación de los refugiados de los campos, Juan Alcaraz decidió quedarse en Oran.  Funcionaron las cadenas de solidaridad y ayuda entre refugiados. Encontró trabajo, amigos, novia, se casó con 25 años y tuvo tres hijos: “viví feliz en esta ciudad con mi familia”.

Pero a los exiliados en el norte de África aún les quedaba otro destierro, otro volver a empezar. La guerra de Argelia les obligó a exiliarse de nuevo, esta vez a Francia. Juan y su familia marcharon a Avignon donde tenían familia y pudo rehacer su vida.

Por fin, “cuando en España terminó lo que me impedía venir por permanecer fiel a mis ideales, no dudé en regresar a mi tierra y volver a ver a mi madre y a mis hermanos”.

En 2009, en Cartagena, tuve el privilegio de conocer a Juan Alcaraz Saura, hombre entrañable, al que pude abrazar después de mucho cartearnos.



 

Victoria Fernández Díaz


NOTAS

1.      Carta a Victoria Fernández Díaz del 22 de marzo de 207

2.      Carta a Victoria Fernández Díaz del 7 febrero de 2007

3.      Memorias de Juan Alcaraz Saura. Este grupo que menciona Juan Alcaraz que fue mandado a la cárcel de Khenchela, fueron posteriormente juzgados y mandados a la cárcel de Lambèse y a Maison Carée.

4.       Memorias de Juan Alcaraz Saura. 







 


miércoles, 13 de octubre de 2021

DE TÚNEZ A MARSELLA, HACIA EL WINNIPEG (Y 3)

 

La noche del 29 de julio de 1939 embarcaron en el G. G. Grévy veintinueve refugiados españoles hacia Marsella, tal y como indica la carta que el director de la Seguridad Pública de Túnez. La mayoría eran marinos de la Armada que salieron del campo de concentración de Meheri-Zebbeus, cerca de Maknassy.


Centre des Archives Diplomatiques de Nantes 2MI-563-p.345  y vuelta


Ésta es la lista de los embarcaron con las correcciones necesarias para poder reconocer sus verdaderos nombres:

1.      JOSE FEAL GUALEGO (sic) > José FEAL GALEGO (auxiliar maquinista)

2.      VICENTE PITA ARMADO (sic) > Vicente PITA ARMADA (marinero)

3.      PEDRO RAJA LARDIN (civil)

4.      JESÚS ORERO CACABELOS (sic) > José OTERO CACABELOS (auxiliar alumno electricista-torpedos)

5.      PASCUALE MIESTIANIES MARTINEZ (sic) > Pascual INIESTA MARTÍNEZ (buzo)

6.      MANUEL ALLEGUE GARCÍA (marinero)

7.      ANTONIO LÓPEZ DOPICO (marinero)

8.      JUAN BARROS PRIETO (capitán maquinista)

9.      ENRIQUE MENDES GARCIA (sic) > Enrique MÉNDEZ GARCÍA (maquinista)

10.   GERARDO RICO LOPEZ (auxiliar a. artillería)

11.   EDUARDO OTERO LUIS (sic) > Eduardo OTERO RUIZ (Auxiliar a. electricidad y torpedos)

12.   BURMERSINDO REGEIROS PAGOS (sic) > Gumersindo REGUEIROS PAZOS (cabo torpedos)

13.   JESUS GARCIA SEOANE MANSTIGO > Jesús GARCÍA SEOANE (Auxiliar a. artillería)

14.   JUAN PEREZ GARCIA (Auxiliar electricidad)

15.   FOSTINO GARCIA PUGO (sic) > Faustino GARCÍA PUGA (marinero)

16.   MANUEL ALVAREZ LOPEZ (marinero)

17.   JESUS ROCCA SEGUERA (sic) > Jesús ROCA SEGARRA (Alférez navío Escuela Naval Popular)

18.   THOMAS MARTINEZ GONZALES (sic) > Tomás MARTÍNEZ GONZÁLEZ (marinero)

19.   MANUEL VEIGA GOMEZ (marinero)

20.   HENRIQUE VARRELA PEREZ (sic) > Enrique VARELA PÉREZ (marinero)

21.   ALEJANDRO OSTERO PANTU (sic) > Alejandro OTERO PANTIN (fogonero)

22.   MANUEL GARCIA PULIDO. (Civil).

23.   FRANCISCO PALMIRA CHAO (sic) > Francisco PALMEIRO CHAO (cabo de marinería)

24.   ANTONIO ERRERA SOTTO (sic) > Antonio HERRERA SOTO (Civil) o Antonio SOTO HERRERA (Auxiliar Alumno Artillería)

25.   JOSÉ ROCHA FENDER (sic) > José ROCA SANDE (Auxiliar alumno torpedista-electricista)

26.   ORTEGA JOSE PASCUALE LINO (sic) > ORTEGA PASCUAL, José. (Civil: Policía o teniente de infantería en campaña)

27.   JESUS RICO DOMINGUE (sic) > Jesús RICO DOMINGUEZ (marinero)

28.   FRANCISCO GONZALES REGUEIRA MANUEL (sic) > Francisco GONZÁLEZ REGUEIRA.  (marinero).

29.   RAMON PEIREIRO CORES (sic) > Ramón PEREIRA CORES (marinero)

 

Faustino García Puga, marinero oficinista en el crucero Miguel de Cervantes, como ya hemos visto, conservaba unas fotos desconocidas hasta ahora: las de la travesía de Túnez a Marsella en las que aparece con algunos compañeros marinos y que deben de figurar en la lista anterior. 


Foto n.º1. Archivo Familia GARCÍA PUGA


Foto n.º2. Archivo Familia GARCÍA PUGA



Foto n.º3. Archivo Familia GARCÍA PUGA


Archivo Familia GARCÍA PUGA

Desde Marsella emprendieron el viaje hacia Burdeos y los muelles de Trompeloup, donde les esperaba el Winnipeg.


Victoria Fernández Díaz