Todo estaba por hacer así es que los
españoles trabajaron en la roturación de la tierra, la puesta en marcha de la
huerta y también como albañiles, fontaneros y todo tipo de trabajos paralelos y
vinculados a la granja. Con el tiempo se montó un taller mecánico, una granja
con animales, construcciones para guardar las reservas de gasoil, los abonos y
una empresa para la construcción de los tubos de cementos necesario para los
canales de irrigación. Pero todo eso se fue organizando a lo largo del tiempo.
El 11 de mayo fueron
enviados 20 "albañiles".
Lista de 20 albañiles que llegaron a Kasserine el 11 de mayo 1939 (Centre Diplomatique des Archives de Nantes, 2MI-565, folio 51). |
Entre ellos había 5 suboficiales que, habiendo entrado en la Marina a los 16 años, difícilmente podían ser albañiles pero que sin duda querían salir del campo de concentración de Meheri-Zebbeus (Lista biográfica en próxima entrada).
No se les pagaba por su trabajo, el Estado francés proporcionaba comida y
alojamiento (en 13 tiendas militares con paja para dormir hasta marzo de 1940). Los
españoles quedaron bajo el mando del capitán Delpech y la vigilancia de un
brigada, seis gendarmes, la brigada de gendarmería local, formada por un
oficial y dos gendarmes, así como un destacamento de spahis (soldados
autóctonos) de 10 hombres y un pelotón de la guardia republicana móvil
destinado a Kasserine. Al poco tiempo se instaló allí el Controlador General
(delegado civil) Jean Desparmet.
Podemos hacernos una idea del paraje con
el que se encontraron los primeros marinos que llegaron voluntarios en mayo de
1939 a partir de una foto panorámica que conservaba Jean Desparmet y aportada
por Domingo Aledo Ros, hijo del fogonero Domingo Aledo Hidalgo. En esa zona se
conservaban -y sigue existiendo- vestigios romanos como son el arco de la
antigua ciudad de Cillium y el mausoleo de Titus Flavium Cillitanus que nos
sirven de puntos de referencia (nº1 y nº3).
Los refugiados fueron levantando poco a poco diversos edificios como la
granja donde estaban todas las dependencias necesarias para el mantenimiento de
la colonia agrícola, así como la casa del Controlador Jean Desparmet.
Construcción de la granja por los españoles (Foto Jean Desparmet, aportada por Domingo Aledo Ros) |
Las “ghorfas”, viviendas para los refugiados españoles, hacia 1940 (Foto Jean Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros) |
El mando español del campamento recayó sobre Enrique PERERA PÉREZ, capitán de corbeta de la Reserva Naval y alférez de navío de la Escuela Naval Popular que, además, hablaba francés con fluidez. Había sido segundo comandante del Jorge Juan y el 6 de marzo de 1938, durante el combate de Cabo Palos se encontraba a bordo del Libertad. En la década de los 50 marchó a Brasil y en 1960 fue cónsul honorario de la República en Sao Paolo.
Enrique Perera Pérez en Kasserine (Foto de Jean Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros) |
El secretario, tesorero y factótum de la finca de Kasserine fue Salvador RUIZ ROS. Nacido en Cartagena en 1901, en 1936 era auxiliar primero de Torpedos en el Lepanto y formó parte del Comité del buque cuando fue tomado para la República. Fue comisario político en el Almirante Miranda en mayo de 1937 y se convirtió en teniente de navío de la primera promoción de la Escuela Naval Popular. Se quedó a vivir en Kasserine hasta, al menos, 1954. Más tarde marchó a Perpiñán, en Francia, donde falleció.
Salvador Ruiz Ros, en Kasserine (Foto de Jean Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros). |
El capitán de corbeta David GASCA AZNAR, comandante del Almirante Miranda, ingeniero hidrográfico al integrarse a la expedición Iglesias al Amazonas (que frustró la guerra), se convirtió en Kasserine en ingeniero agrimensor. Más tarde trabajó como ingeniero topógrafo en las minas de Cap Bon. Se casó en Túnez. En 1954 vivía en Djalta y, con la independencia de Túnez, marchó a Francia donde falleció en 1985.
Terreno roturado y árboles plantados (Archivo familiar Ramón Casas) |
A los pocos meses, pudieron tener un tractor que fue fundamental para las tareas agrícolas.
Con el tractor en 1940. A la derecha, el suboficial Félix Agüera Paredes (Archivo familia Félix Agüera Martínez) |
El tractor con sus ayudantes en la llanura de Kasserine (Archivos Jean Desparmet, aportado por Domingo Aledo Ros) |
El controlador Jean Desparmet llamaba a los españoles “Hidalgos con sombrero de paja”. Ellos, no sin cierto humor amargo, que no percibía su jefe, se llamaban “los reyes de la patata”. (3).
A la izquierda, Rafael Pastor, en 1946, con otros trabajadores en el patio del almacén general de la granja (Archivos Desparmet aportada por Domingo Aledo Ros). |
La situación para este “núcleo” fue probablemente satisfactoria, aunque pasaran de vivir en un barco de guerra a arar la tierra, pero no todo era idílico. En junio, el descontento entre los españoles por las condiciones de trabajo, sin sueldo y lejos de ser tratados como "hombres libres", tal y como les habían prometido, fue aumentando. Hubo fugas para buscarse la vida, expulsiones a Meheri-Zebbeus por indisciplina y castigos.
Lista de refugiados que fueron devueltos a Meheri-Zebbeus el día 2 de junio 1939 (CADN 2MI-565, folio 72) |
Mientras unos eran
expulsados, otros llegaban para trabajar de albañiles o agricultores.
Lista con 16 refugiados expulsado de Kasserine el día 2 de junio y 8 que llegaron a Kasserine el 8 junio de 1939 (CADN 2MI-565, folio 89) |
Como consecuencia de estos castigos, un buen número de marinos fueron mandados al campo de castigo de Gabbès, y de ahí a Argelia y a sus terribles campos de trabajo o castigo.
Hubo un
momento, en junio, en que nadie quería ir a Kasserine desde Meheri-Zebbeus.
Para paliar la situación, a mediados de julio se les concedió 17 francos
semanales, suma considerada ridícula por la Unión Departamental de los
Sindicatos cuando se enteró. Sobre esta cantidad se les retenía la comida, una
parte para ingresarla en la Caja de Ahorros y otra parte para constituir un
fondo común para la colonia, cosa que no palió el descontento.
Hay que saber que la
JARE (el organismo de Ayuda a los refugiados de Prieto), desde México, acordó
entregar al protectorado de Túnez 10.000 francos franceses para el socorro y
reasentamiento de los refugiados (3), con lo cual se explica aún menos a tacañería
y miseria con la que fueron tratados estos refugiados.
En septiembre de 1939, Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania e Italia y esto tendrá repercusiones importantes para los españoles en Túnez. La granja siguió funcionando más o menos autónomamente hasta 1946, pero Kasserine también se convirtió en un reservorio de mano de obra en el momento en que Francia empezó a movilizar a sus soldados y a prepararse para la guerra.
Victoria Fernández Díaz
NOTAS:
(1) Del diario de Pedreiro.
(2) Desparmet,
Jean, 2013, Mémoires. Kasserine: Tunisie 1937-1947. Sète: Des
Auteurs des Livres, p. 98, 155 y 1957.
(3) Herrerin López, 2007, El dinero del exilio Indalecio Prieto y las pugnas de posguerra (1939-1947), Madrid: Siglo XXI.